Diarios de Coyoacán: Oaxaca, parte 2
- 3 mar 2024
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Ahora voy a seguir contando sobre Oaxaca, después de este pequeño corte temporal producto de un latido desacompasado que fue el pasado 14 de febrero.
Oaxaca es el estado que registra la mayor biodiversidad en el país. De las 22,350 especies de plantas conocidas en México, 8,400 se encuentran ahí. Tiene un total de 1,431 especies de vertebrados terrestres (incluyendo aves, mamíferos reptiles y anfibios), lo que equivale al 50% de las especies presentes en el país. Y esa diversidad se nota hasta en los enfrentamientos y luchas sociales. Tiene algo de revolucionaria, aunque seguramente Morelos le gana por algunos palmos y si no que se lo pregunten al General Emiliano Zapata, del que pronto caerá una historia de donde nació y cómo y dónde murió.
Aquella primera vez en Oaxaca, después de medio día de viaje y una tarde de intenso trabajo con los panelistas del estudio cualitativo sobre los usos & hábitos de la compra en farmacias de cadena descubrí el Zócalo y la Catedral de Oaxaca y una sensación de recuerdo antiguo, de pasado se apoderó de mí. Como si ya hubiera estado en esas tierras, como si la piedra hablara y dijera mi nombre, como si ya conociera esa ciudad y sus gentes. Quién sabe, igual en otra vida fui Mixteco o Zapoteco. La misma sensación también la tuve en una mañana de primavera recorriendo el centro histórico de La Habana Vieja. Una visión de otro tiempo, un golpe de imágenes de la misma calle, con distinta decoración…y sin un grado de fiebre de más.

Zócalo y Alameda de Oaxaca
Regresando a esa primera noche en la ciudad de piedra verde, acabamos cenando en el primer piso de un restaurante muy clásico y con historia de cuyo nombre no logro acordarme, aunque estoy seguro era sobre el Portal de Mercaderes. Por cierto, excelente sitio para desayunar o pedir un café. Y mi jefe, Salvador, me recomendó pollo con mole amarillo. Definitivamente cuando la tierra te llama hasta tu boca responde: una auténtica delicia el mole amarillo. Y eso pasó: sólo cuento los días para regresar a Oaxaca y degustar nuevamente el mole amarillo y un agua de jamaica para acompañar.
Espero que los astros confabulen a mi favor y pueda asistir al Festival de la Guelaguetza en Julio de cualquiera de los años por venir. Guelaguetza viene del zapoteco y significa “regalo, presente, ofrenda”. Su significado más allá de la palabra invita a los miembros de las comunidades a que se reúnan y compartan su patrimonio cultural, invita al amor y comparte la naturaleza y la vida. Forma parte de las festividades a la Virgen del Carmen, el 16 de Julio y se celebra en el Cerro del Fortín y participan las 8 regiones que conforman el estado de Oaxaca. Aunque su origen se remonta a hace más de 3,000 años como una celebración de la diosa del maíz.

En la fiesta de la Guelaguetza se dan presentaciones de esas 8 regiones en lo folklórico, cultural y deportivo. Además de la Guelaguetza, también sobresalen El Bani Stui Gulal y la Leyenda de la princesa Donají, hija del rey zapoteca Cosijoeza y de la princesa Coyolicatzin y las carreras ciclistas.
Cada una de las regiones, en la Guelaguetza, deleita a los visitantes y locales con bailes, música, danzas y cantos, todos ellos llenos de tradición, colorido, magia y unión. El escenario está justo en Cerro de Fortín y sirve para la celebración.
Las 8 regiones son: Cañada, Papaloapan, Sierra Norte, Sierra Sur, Mixteca, Costa, Istmo de Tehuantepec y Valles centrales.
Por aquí dejo algunas de las actuaciones más representativas de 3 de sus regiones:
El Jarabe Mixteco es algo realmente bello:
9’52”
La Danza de la Pluma de Valles Centrales, un orgullo nacional en México:
14’ 45”
De la región de Papaloapan, el espectacular baile FLOR DE PIÑA. Los bordados de los trajes... ¡son increíbles¡:
3’ 56”
Seguiré contando de Oaxaca en la siguiente entrada, sus pueblos, las playas, la gastronomía…se vienen los chapulines, Teotitlán del Valle y mucho más.
Como las semanas pasadas, los quiere y estima con ondas de espectro geoestacionario:
Fernando




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